Todo comienza en mi entrada del blog del 12 de marzo
Para vosotr@s no es importante
Sólo uno de mis seguidores sabe de quién hablo
Hablo del Padi, Javier Padilla, residente del Colegio Mayor Cisneros,
masculino, contiguo al Miguel Antonio Caro (Santa Teresa de Jesús),
femenino y donde yo vivía
Años 1978/1981
No hay que estrujarse mucho el cerebro para saber la adrenalina que se
desprendía en esos años
Pura Transición, pura movida madrileña, pura efervescencia libertaria,
puro terrorismo, pura universidad revolucionaria, pura emoción.....
y entre medio estudiábamos...….y nos enamorábamos.....
Cada uno siguió su camino donde la vida le fue llevando, hasta hoy
Por un artículo en el periódico en el que el autor dejó bien clarito mi
nombre para que no hubiera ninguna duda, el Padi me lee, me
reconoce y me encuentra
Luego ocurre todo lo demás, me dice que tiene que venir a Madrid a la
presentación de un libro con el que su hijo ha ganado el XXXI Premio Comillas de
Historia, Biografía y Memorias.....casi nada...
Su hijo tiene la misma edad de mi hija y nos falta tiempo para robar un día a la familia y
comer los cuatro juntos en la Vinoteca García de la Navarra
Allí nos juntamos, nos presentamos y nos dedicamos una comida llena de recuerdos,
historia, historias y emociones
Recuerdo del Cuatro de Abril
Gracias Padi
Salimos de comer, pasamos por Correos y está vacío
Solicitamos nuestros votos por correo porsiaca
Incorporo a mi vida a Amalia, fisioterapeuta neurológica que
conoce mi hija en sus clases de yoga
En la segunda clase "me pone de pié…." aguantando
un buen rato...… no me lo puedo creer...
Y para terminar esta semana disfruto con Paloma en Yakitoro






















































